
Asociación de Vecinos Elcano: Tradición y Sabor en los Bermejales
26 de febrero de 2025
Alfarería 21: Tradición, historia y gastronomía en el corazón de Triana
21 de marzo de 2025
EL ALMA DE TRIANA EN CADA BOCADO
Hay bares que nacen, otros que se hacen, y unos pocos que se convierten en historia. Las Golondrinas es uno de ellos. Un rincón con solera, donde Triana se sienta a la mesa y el tiempo parece detenerse entre platos que han resistido modas y generaciones.
Hay bares con solera, con historia, con sabor. Y luego está Las Golondrinas, que lo tiene todo. Un rincón que late al ritmo de Triana desde 1962 y que ha sabido convertirse en una auténtica institución de la gastronomía sevillana.
- Screenshot
Tradición y sabor
Fundado por Eduardo Rodríguez en la calle Antillano Campos, este pequeño templo del tapeo nació con un objetivo claro: ser un lugar donde disfrutar de la buena cocina en el mejor ambiente. Y vaya si lo consiguió. Décadas después, su esencia sigue intacta. No es solo un bar, es un símbolo del barrio, un pedacito de Sevilla que huele a tradición, a brasas encendidas, a platos que se han mantenido inalterables porque no necesitan cambios, porque son perfectos tal y como son.
No es solo un bar, es un símbolo del barrio, un pedacito de Sevilla que huele a tradición
Las puntas de solomillo, tiernas y jugosas, que parecen deshacerse en la boca. Los champiñones a la plancha, coronados con alioli verde, un bocado de los dioses. El mítico caballito, que rescata la memoria de tiempos duros con un jamón a la plancha sobre pan frito, sencillo y sublime. Tapas con historia, con arraigo, con ese toque especial que solo se consigue cuando se cocina con cariño y sin prisas.

Un festín para todos los sentidos
Las Golondrinas no es solo su carta, es su ambiente. La barra bulliciosa, la risa de los parroquianos, las mesas de azulejos, la madera que ha visto pasar generaciones.
Es entrar y sentir que Sevilla te abraza. Es pedir una caña bien tirada y saber que te espera un festín auténtico.
Todo en su sitio, como tiene que ser
La familia Arcas tomó el testigo en los años 80, y en sus manos, el legado de Las Golondrinas ha crecido sin perder su alma. Abrieron otro local en la calle Pagés del Corro y, más tarde, el restaurante Alfarería 21, pero siempre manteniendo la esencia de lo que hizo grande a este bar: respeto por la tradición, calidad en cada bocado y un amor inquebrantable por Triana. Hoy, siguen al frente, asegurando que cada plato que sale de la cocina conserve el mismo sabor de siempre, el mismo carácter de barrio, la misma autenticidad que hace de este rincón un lugar irrepetible.
Pureza en su máxima expresión
Las Golondrinas es historia viva, es un rincón donde cada tapa cuenta algo, donde el tiempo parece detenerse y donde la gastronomía sevillana se disfruta con los cinco sentidos. Si aún no lo conoces, hazte un favor y entra. Pide una punta de solomillo, un caballito, unos chipirones. Mira alrededor, respira hondo. Estás en Triana, estás en Sevilla, estás en Las Golondrinas.
Y, si quieres una experiencia aún más especial, acompaña tu tapeo con una Pureza bien fría. Porque los sabores auténticos merecen una cerveza a su altura.